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viernes, 14 de julio de 2017

Despejarse



Despejarse o despojarse, librarse, de los problemas, de los pensamientos, del estrés, en fin. Es necesario, claro que sí, no podríamos vivir si no fuera de esa manera.


¿Pero qué tanto? ¿Al punto de olvidarse para siempre de todo? Eso sería como resetearse, hacer una lobotomia a elección, para unos sería fabuloso, para otros quizás no tanto. Como siempre todo debe fluir en equilibrio y como siempre nunca hallamos ese punto exacto en que todo está en equilibrio.


Yo por ejemplo, no puedo desembarazarme de mi trabajo, simplemente no puedo, pero sí de gente, y este hecho hace cuestionarme si realmente soy una buena persona, ¿o quizás debería entrar en la categoría de robot con inteligencia artificial para el trabajo? 

O me miento en un intento de no dejarme afectar por decisiones que no me competen, o dejo de querer o nunca he querido de verdad, o si, pero no!

Yo no dejo, yo asumo. Sí, a veces es un error asumir. 

A veces, solo a veces, corres con suerte y asumes bien.


Mona

miércoles, 12 de julio de 2017

Yo no soy de ese tipo!




No, yo soy más bien simple, aunque parezca lo contrario. 

Soy de esas criaturas que pueden perderse en un segundo y vivir en su mundo de las ideas mil años luz. 

Soy de las que prefieren mirar directo a los ojos y ser ese espejo en el que tu alma puede verse y sí, también veo lo que ves.

Soy de las que está siempre aunque no esté.

Soy de las que son fáciles de olvidar en momentos felices, pero a la que siempre regresan cuando la felicidad superficial acaba. ¿Por qué? No lo sé, no me inmuto, ya nada de eso hace daño, lo aprendí y lo dejo ser, yo no pierdo, incluso cuando entrego mi tiempo, gano, aprendo, conozco, vivo y es que la vida es eso, el permitirse ser, el darse, trascender.

Soy de las que prefiere ser océano, inmenso, incontrolable, impasible, inolvidable.

Pero sobre todo, ansío ser atardecer, cálido, colorido, con un brillo especial, el momento mágico de agonía del sol ante la victoria de la oscuridad que acecha, la paleta de colores que transforma el cielo en una fiesta mientras dura, que llena de esperanza los corazones de los amantes que hacen el amor con la luna, que roba suspiros de los que están en proceso de enamorarse y lanzarse al vacío y que reconforta soledades de corazones rotos en busca de ese pegamento especial que les permita confiar otra vez.


Mona


miércoles, 21 de junio de 2017

Telas de arañas

Y ahí está, otra vez en la red de la araña, tratando de despegarse y en cada intento no hace más que adherirse más y más. El masoquismo canson de leer sus mentiras, de escuchar sus dedicaciones, como la coleccionista de canciones a la que acostumbró, en una suerte de síndrome de Estocolmo, la víctima del secuestrador de su mente y si acaso de sus sentimientos también. Sabe que no está bien, sabe que solo la usa, que es un souvenir en la estantería de sus trofeos, sus conquistas banales, la supuesta conquista que no le pertenece pero que le sube el ego al saber de qué aún sigue ahí. 


Soltarla no es una opción, haría lo que fuera para que se mantenga ahí donde puede dominar sus emociones. No es algo físico, no, eso sería muy vulgar, es algo que no se podría explicar, no están cerca, no se tocan, no se sienten, o mejor dicho, sus sensores están conectados a otro nivel.


Se enojan, se resienten, se pelean, se sacan en cara verdades dolorosas de realidades que no pueden cambiar, y nacen las preguntas: ¿por qué están?, ¿cuál es el objeto de esa existencia? ¿Recriminarse por siempre lo que pudo ser y no fue? ¿Recordar para siempre los únicos días en los que existieron?


Lo ve cuando se deja, con quienes quiere ser visto, estrujando los pedazos que quedan y sonríe, no le importa o de hecho le importa que sea así, ¿acaso lo disfruta?


Y sabiéndolo sigue ahí, ¿qué le pasa? ¿Donde quedó su autoestima? 


Parece no importar, no le duele, no le molesta, solo pasa. ¿Acaso estará esperando algo? ¿Acaso simplemente se rindió?


Narciso!

miércoles, 7 de junio de 2017

Tiempo

El que me falta para escribir.
El que me falta para compartir
El que exprimo para cumplir en el trabajo, en casa y para todos.
El que me da la razón.
El que ve todo pasar, heridas sanar y amor crecer.
El que doy y el que me dan.
Cansada! Pero muy feliz!

Mona